Una flor donada a mi hija

Una flor donada a mi hija

Frágil la blanca rosa es y frágiles son Las manos que la dieron Su alma está marchita y es más pálida Que la difusa onda del tiempo.

Como la rosa frágil y hermosa: aún más frágil es El silvestre prodigio Que en tus ojos ocultas, Mi pequeña de azuladas venas. De “Poesía a penique” Poesía completa Visor Libros 2007 Versión de José Antonio Álvarez Amorós