El grito de los fantasmas

El grito de los fantasmas

1 En vano nos agarramos a las telarañas flotantes y al alambre de púas. En vano apoyamos el talón en la tierra para no dejarnos arrastrar con tanto ímpetu hacia las tinieblas, que son más negras que la más negra noche y carece ya de corona de estrellas.

Y cada día encontramos a alguien que involuntariamente nos pregunta sin abrir siquiera la boca: ¿Cuándo? ¿cómo? ¿y qué viene después?

Bailan y danzan aún un poco más y respiran el aire perfumado, ¡aunque sea con el dogal al cuello!

Versión de Clara Janés