La columna de la peste

La columna de la peste

2 Nuestras vidas se deslizan como los dedos sobre el papel de lija; días, semanas, años, siglos, y había épocas en que pasábamos llorando largos años.

Hoy todavía camino alrededor de la columna donde con tanta frecuencia esperé y escuché, cómo murmura el agua de las fauces apocalípticas, sorprendido cada vez por la amorosa coquetería del agua, que estallaba en la superficie de la fuente mientras caía la sombra de la columna en tu rostro.

Esta era la hora de la Rosa.

Versión de Clara Janés