Entre dos polos se tensa el mundo como la piel del asno. La vida, entre dos cosas: pan y rosas.
Se oye el mundo, redoblan los tambores. Para cosas pequeñas, guerra grande. Ganador y vencido vuelven a casa. ¿Qué distancia, qué distancia haya casa?
Dos dados, dos palabras maravillosas, en la corneta de la historia: pan y rosas. Volver a tocar sobre el tambor volcado moviendo con violencia la corneta en las manos.
Sobre la piel de asno del tambor de guerra, para nuestro amor, el hambre y la muerte espera.
Versión de Clara Janés