Me ha picado esta noche la mosca de los celos en la oreja y quisiera saber si estás en casa o con otro, corriéndote una juerga.
Aunque andes de puntillas se despierta la fiera y uno que es liberal y no le importa lo que hagan con la vida, si es ajena,
se vuelve suspicaz, mezquino, espía, ve visiones, se amarga y se atormenta. Es el amor que pasa. Pues que llame a otra puerta.