Mirando unas fotografías

Mirando unas fotografías

_A mi hijo Sergio

only when the dock stops does time come to life W. Faulkner_

De mi inconstancia bajo a ti, igual que quien se adentra por un prado con una libertad no del todo insumisa. Una implacable duración golpea el rostro de estas horas que no reconozco porque cruzaron sobre mí sin verte, sin comprender ni disipanne, sólo con la desnuda terquedad de un aire desolado. Te miro caminar hacia mi lejanía. Soy ya viejo para unos ojos que aún esperan. Vienes, frágil como la lluvia, entre las cosas que la rutina implanta entre los dos. Querrías ser como tú imaginas que yo soy. Se me han ido los años. Si supieras con qué avidez me acerco a tu ternura. Fluyo entre libros extraños y lugares sin sol, poblando su silencio con palabras que no me implican ni me dicen, sólo son un mero refugio aunque para ti lleguen todavía envueltas en el aura de un misterio, de ese misterio absurdo por el que perdí ver tu niñez creciéndome, hijo mío. “La mirada extranjera” 1984-1985