Haz lo que quieras, pinta como quieras, el impoluto lienzo pasivamente aceptará tus huellas. Hiéndelo libremente, sin prejuicios.
Pero no te abandones a las facilidades, no desmayes la guardia, sé siempre muy exacto. Que lo que digas surja desde dentro, que las cosas se nombren a sí mismas, que las palabras jueguen a juegos de palabras, si les gusta, y que tu propia vida vaya manchando el verso con sus botas gastadas.
“Esos tus ojos” 1981