Hay días que parecen bodegones cubistas: todo tiene joroba o se parte en mitades desiguales, todo está lleno de ángulos, todo cae revuelto como torre de naipes derrumbándose, o revuelto se escapa como mazo de globos dispersándose, todo es en blanco y negro, en ocre y gris, todo es plano, replano, todo se despedaza-
Y sin embargo, en su conjunto algo liga los elementos, los interrelaciona, el desconcierto cobra un sentido nuevo y el efecto final acaba siendo armónico-
aunque sólo se ve, apagada la luz, desde la cama.