Quedar

Quedar

Quedar, quedar, quedar, como enterrados vivos a los que va faltando el aire, esta única obsesión: sobrevivir cuando la nada acabe con nosotros.

Quedar, quedar, quedar, dejar un rastro de que un día existimos, fuimos alguien, vengarnos del callar definitivo con este grito que llamamos arte.

Quedar, quedar, quedar, sobrevivir aunque sea tan sólo unos segundos, como enterrados vivos cuyas huellas arañan la madera de la caja en que yacen.

“Esos tus ojos” 1981