Tienes la misma edad que yo tenía cuando empezaba a soñar en encontrarte. No sabía aún, igual que tú no lo has aprendido aún, que algún día el amor es esta arma cargada de soledad y de melancolía que ahora te está apuntando desde mis ojos. Tú eres la muchacha que yo estuve buscando durante tanto tiempo cuando aún no existías. Y yo soy aquel hombre hacia el cual querrás un día dirigir tus pasos. Pero estaré entonces tan lejos de ti como ahora tú de mí en este semáforo.