Miras abajo porque sientes que todo lo que sientes va a acabarse,
que el dolor sí se ha roto, que hay un viento que anuncia tu nombre y tu llegada a otras ciudades,
un lamento gris, tus ojos que ahora sí lo entienden todo y lo perdonan todo,
tus ojos que no miran más que el vago contoneo de las cosas para guardadas dentro, que saben que la marcha es una aceptación.
Antes de irte quieres estrechar la mano del verdugo, porque no deseas llevarte nada parecido a un mal sueño.
Olvidas el dolor, te están llevando, parece que ahora estás mucho más lejos.
De “Delta” 2004 Visor Libros- Colección de poesía