La casada infiel

La casada infiel

Un día de Aberri Eguna me puso en un compromiso.

Después vivimos una historia de amor, maría y luna llena frente a la playa de Zarauz que habría matado de envidia a cualquier arábigo-andaluz.

Yo me la llevé a la playa la noche de Aberri Eguna, pero tenía marido y era de Herri Batasuna.

Me porté como quien soy, como un euscaldún legítimo, y para olvidarla pronto le regalé un prendedor con un verso, una icurriña, una pluma y una flor, y un libro de Patri Urkizu forrado en raso pajizo. “Diario de un poeta recién cansado” 1985