Requiem aeternam donet tibi

Requiem aeternam donet tibi

Tú, que de toda carne has tomado el camino, solidario en la culpa de hermanos taciturnos, ¿esperabas acaso encontrar otra cosa ques esta oquedad batida por élitros y valvas? Que el corazón del hombre sea un vaso de infamia nada importa a los ojos de dioses impasibles.

“Diario de un poeta recién cansado” 1985