Oigo pasos ¿será la boca de tiznar y el navajazo en pleno rostro? Así te acechan como ¿será la antorcha de otra voz que va sobre la tuya? Escucho pasos y ¿será el escupitajo en la tela de araña de tu infancia? Así te azuzan como ¿será la cruz al rojo en tu mejilla? Oigo pasos cerca de ¿será como esos guantes rozando tu estación?
En la memoria hay una puerta rota. Los sueños son distintos y el final es el mismo: el asesino que te besa.