El pan nuestro

El pan nuestro

Hacia un posible mas allá del caos van los días del hombre valeroso, y emergiendo de brumas y de vahos sueñan, inventan en tensión de coso.

El tiempo se enriquece, se desgasta, y entre azar y desorden indomable la mejor invención será nefasta, y el loco será entonces quien mas hable.

Mientras, la realidad sin voz desea ser en concierto perspectiva humana. Si se logra ese quid, hasta la fea visión da aire de triunfo a la mañana.

Aquí mismo, aquí mismo está el objeto de la aventura extraordinaria. Salgo de mí, conozco por amor, completo mi pasaje mortal. Vivir ya es algo.

Una fuente incesante de energía fundamenta el suceso: cada hora. Prodigio es este pan de cada día. Luz humana a mis ojos enamora.