Ajustada a la sola desnudez de tu cuerpo, entre el aire y la luz eres puro elemento.
¡Eres! Y tan desnuda, tan continua, tan simple que el mundo vuelve a ser fábula irresistible.
…Mi atención, ampliada, columbra. Por tu carne la atmósfera reúne términos. Hay paisaje.
Esos blancos tan rubios que sobre tu tersura la mejor claridad primaveral sitúan.
Es tuyo el resplandor de una tarde perpetua. ¡Qué cerrado equilibrio dorado, qué alameda!…)