¡Tú, tú, tú, mi incesante primavera profunda mi río de verdor agudo y aventura!
¡Tú, ventana a lo diáfano: desenlace de aurora, modelación del día: mediodía en su rosa,
tranquilidad de lumbre: siesta del horizonte, lumbres en lucha y coro: poniente contra noche,
constelación del campo, fabulosa, precisa, trémula hermosamente, universal y mía!
¡Tú más aún: tú como tú, sin palabras toda singular, desnudez única, tú, sola!