El valor del amor no está en el amor sino en tu alegría. El valor de la lucha política no está en ella sino en las cerezas, las muchachas y la buena atención sanitaria. El valor de la libertad no está en la libertad sino en la igualdad. El valor de la igualdad no está en la igualdad sino en la fraternidad. Seguro que ya sospechas dónde reside el valor de la fraternidad y no te engañas: en la libertad. El valor de tu alegría tampoco está en sí mismo sino en el gozoso desorden con que construimos horas de libertad de cerezas de igualdad de lucha política de amor.
Pero estas cosas las sé porque tú existes. * * *