Alabanza tuya

Alabanza tuya

Es malo que haya gente imprescindible. No es muy buena la gente que a sabiendas se vuelve imprescindible. La fruta ha de continuar atesorando sol, no ha de menguar la fuerza del torrente si por acaso un día se pierden unos labios.

Pero -y este pero me abrasa- no puedo decir que sea malo que tú seas imprescindible. * * *