Alianza

Alianza

Un bosque entero ha regresado desde tu nuca esta noche, lo he visto conciliador, amigo, decididamente a favor de lo posible, tú dormías tras la severidad de las últimas jornadas. No quise despertarte, me refresqué en tu pulso. Las señales parecen indudables: podemos auxiliar a tiempo, juntos, al número dos de dios, al tres, a otros acaso. Ahora es sazón de no olvidar los sueños.

2 Hueles tan bien. Hay miel como hay sudor, hay trigo y tierra. Yo lo veo y lo oigo resonante, tan bien. Sabes tan bien gozar. Preservas tanto instinto de la flor a la fruta. Yo lo veo y lo oigo y te respiro y otra vez te tomo abierta en nuestra mesa de viento.

3 He soñado la salvación de tu sudor

defiendo nuestra intimidad común ante los estragos de este cielo sangriento

recibo en la libertad de tu cuerpo marcado la ligera prosodia del placer

he soñado la salvación de tu sudor.

4 Luego en el filo de la sombra bailas iluminada por blanca lentitud, bellísima, tajantemente viva, sabiendo en todos los poros y en todas las arrugas del placer, que es bien cierta la muerte, mas sólo empieza mañana. * * *