Amantes embrollados, 1995

Amantes embrollados, 1995

Amar puede ser un aperitivo con sifón en una mañana de colores ácidos

o puede ser zambullirse en un lago de montaña nadar equidistante entre el cielo y el fondo suspendido de un sol de extrema desnudez

Las buenas chicas no piden la cabeza del Bautista sobre una bandeja

Ya sé que no eres una buena chica pero piensa que la cabeza de cualquier fantasma sobre bandeja de plata desequilibraría a cualquier bailarina

Las cabezas parlantes prometen la vida eterna con sifón pero yo he elegido cocinar contigo crear contigo follar contigo dormir en el país que delimita el aroma de tu cuerpo desnudo

Amor mío olvídate de decapitamientos con sifón Ven a nadar al lago donde ya estamos

Rechazar el sueño de la ingravidez no implica renunciar a la caricia de la piel azul del cielo ni del dulce légamo suavísimo del fondo

De “El día que dejé de leer EL PAÍS” 1997