Elogio de la superviviente

Elogio de la superviviente

En tu cuerpo, escrito: la infancia como una enorme sala húmeda hospitales donde trasplantan cicatrices una temible aguja que se abreva en tu piel terror a cruzar puentes sobre las autopistas diez años de indagación sobre el suicidio desamor golpes y la más extrema clandestinidad del llanto.

El cuerpo del deseo es el del sufrimiento. Ahora yo también escribo en él con esperma y con besos, arrastrando las sílabas.

Francamente: eres tan hermosa que todas las mujeres son hermosas. Nace mi lengua en tu boca de tabaco tibio. Pero esto te lo diré de otra manera: no hay más derrota que el morir, la muerte de un solo trago o a sorbos. Y hasta entonces sigue tu música y la lucha sigue. * * *