Beso sin labio, novia en tu desvelo esperando una boca que te beba; y niña aún si un cántaro te lleva arrullada en los brazos bajo el cielo.
Llueve, y el mundo goza de tu vuelo; danza la espiga, ábrese la gleba y es más dulce cantar cuando se prueba tu líquido que sabe a nuestro suelo.
Saltando entre los juncos extraviada en busca de la sed, corza ligera, has quedado en mi mano aprisionada.
No importa que quien te haga prisionera te dé su forma, corre alborozada persiguiendo tu forma verdadera.