La última forma de su huída

La última forma de su huída

El humo de mi pipa ya no es humo sino la fuga azul de mi cerebro hacia la orilla última del mundo y hacia el último mundo en que te pierdo.

Acabando en el mundo del recuerdo, sin olanes de límite en los brazos, no nos definen términos los cuerpos, y tan solo mi pie mueve tu paso.

Ya no hay brisa que pase entre el abrazo ni mi sangre suspira por tus venas. No hay beso que separe nuestros labios, ni punteros de instante mientras juegas.

No hay sombra para dos cuando a mí llegas en el desvelo de la madrugada, porque el límite interno de mi esencia es el límite externo de tu alma.

Fuiste la desazón, y eres la calma. Eras el horizonte, y en el filo de mi partida anulas mi llegada. De tanto que eras mía te he perdido.

El humo de mi pipa ya se ha ido confundiendo a la niebla del pasado; desnuda estabas, de humo te he vestido y el humo que te viste te ha llevado.