Razón de ti

Razón de ti

Fuiste sol, fuiste llama, fuiste lumbre, canto en la soledad, como un concierto de cristales celestes que no puedo fingir en los recuerdos del espacio. Cerca de ti también germen y fruto, el alma floreció como un retorno de eterna eternidad en el minuto, y se hizo gozo en el dolor del fruto, y se hizo canto en la embriaguez del gozo.

Y razón suficiente de la vida, norma, fin y principio confundidos, eras eternidad. Y cómo ahora, siendo que estabas hecha de presentes, podré decir: “¿Tú fuiste”?