Escucha, no importa que te lo diga por teléfono, de todos modos son palabras a tu oído.
Te amo.
¿Por qué somos así?
Mientras tú hueles una rosa yo gusto un vino.
Porque somos así iguales cada uno en la plenitud de su destino.
Me amas como soy si no sería equivocarte.
Te amo, y me equivoco y vuelvo a amarte.
¡Cómo te amo!