Abrir una ventana es como abrirse una vena. Boris Pasternak
No hablemos. Es mejor abrir las ventanas mudas desde la muerte de la hermana mayor. La voz de la hierba hace callar la noche: «Hace un mes no llueve». Nidos vacíos caen desde la enredadera. Los cerezos se apagan como añejas canciones. Este mes será de los muertos. Este mes será del espectro de la luna de verano.
Sigue brillando, luna de verano. Reviven los escalones de piedra gastados por los pasos de los antepasados. Los murciélagos no dejan de chillar entre los muros ruinosos de la Cervecería. El azadón roto espera tierra fresca de nuevas tumbas. Y nosotros no debemos hablar cuando la luna brilla más blanca y despiadada que los huesos de los muertos.
Sigue brillando, luna de verano.
De “El cielo cae con las hojas” 1958