Recuerdo de Penélope

Recuerdo de Penélope

Te despiertas y miras. La penumbra es como un horizonte descompuesto. Otros mundos pudieran ofrecerse detrás de los espejos o al fondo del armario. Vuelve el rostro pues sabes que el mundo es sólo tú y que estarás a su izquierda dormido, en el dominio de la inquietud tan cómoda que ofrece el abandono.