Nocturno II

Nocturno II

Poeta!, di paso Los furtivos besos!… ¡La sombra! Los recuerdos! La luna no vertía Allí ni un solo rayo… Temblabas y eras mía. Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso, Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso, El contacto furtivo de tus labios de seda… La selva negra y mística fue la alcoba sombría… En aquel sitio el musgo tiene olor de reseda… Filtró luz por las ramas cual si llegara el día, Entre las nieblas pálidas la luna aparecía…

Poeta, di paso Los íntimos besos!

¡Ah, de las noches dulces me acuerdo todavía! En señorial alcoba, do la tapicería Amortiguaba el ruido con sus hilos espesos Desnuda tú en mis brazos fueron míos tus besos; Tu cuerpo de veinte años entre la roja seda, Tus cabellos dorados y tu melancolía Tus frescuras de virgen y tu olor de reseda… Apenas alumbraba la lámpara sombría Los desteñidos hilos de la tapicería.

Poeta, di paso El último beso!

¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía! El ataúd heráldico en el salón yacía, Mi oído fatigado por vigilias y excesos, Sintió como a distancia los monótonos rezos! Tú mustia yerta y pálida entre la negra seda, La llama de los cirios temblaba y se movía, Perfumaba la atmósfera un olor de reseda, Un crucifijo pálido los brazos extendía Y estaba helada y cárdena tu boca fue mía!


Ronda

(Versión original de “Poeta, di paso”)

Poeta, di paso Los furtivos besos…

…………………………………………………………..

La ronda… Los recuerdos… La luna no vertía Allí ni un solo rayo, temblabas y eras mía El aire estaba tibio bajo el follaje espeso, Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso… El contacto amoroso de tus labios de seda… La selva oscura y mística fue la alcoba sombría El musgo, en ese sitio tiene olor de reseda…

………………………………………………………….

Filtró luz por las ramas cual si llegara el día Entre las nieblas pálidas la luna aparecía.

Poeta di paso Los íntimos besos.

¿De las noches más dulces te acuerdas, todavía? En señorial alcoba, do la tapicería Amortiguaba el ruido, con sus hilos espesos, Desnuda tú en mis brazos, fueron míos tus besos, Tu cuerpo de veinte años sobre la roja seda, Tus cabellos dorados y tu melancolía Tus caricias de virgen y tu olor de reseda…

……………………………………………………………….

Apenas alumbraba la lámpara sombría Las desteñidas sedas de la tapicería

Poeta di paso El último beso…

De la trágica noche me acuerdo todavía El ataúd heráldico en el salón yacía, Fatigado mi cuerpo por vigilias y excesos Oí, como a distancia, los monótonos rezos, Tú, mustia, yerta y rígida entre la negra seda, La llama de los cirios temblaba y se movía, Perfumaba la atmósfera un olor de reseda… Un crucifijo pálido, los brazos extendía, Y estaba helada y cárdena la boca que fue mía.

Poeta, a las sombras Temblando me vuelvo.

24/12/89