Mientras vivió la dulce prenda mía...

Mientras vivió la dulce prenda mía…

Mientras vivió la dulce prenda mía, Amor, sonoros versos me inspiraste; obedecí la ley que me dictaste y sus fuerzas me dio la poesía.

Mas, ¡ay!, que desde aquel aciago día que me privó del bien que tú admiraste, al punto sin imperio en mí te hallaste y hallé falta de ardor a mi Talía.

Pues no borra su ley la Parca dura -a quien el mismo Jove no resiste- olvido el Pindo y dejo la hermosura.

Y tú también de tu ambición desiste y junto a Filis tengan sepultura tu flecha inútil y mi lira triste.