No sé si mis palabras...

No sé si mis palabras…

NO sé si mis palabras son de paz y consuelo o de desolación. Desolado es mi rostro si me miro en algún frío espejo, desoladas mis manos que sostienen el mundo, desolada la mente que sostiene mi mano. La mirada se posa serenamente en todo, y el mundo se detiene, el verso se detiene.