En la distancia

En la distancia

Perlora, en la distancia, recordarte es dar al sueño una verdad lejana; es como oír de nuevo la campana de aquel mar que florece al golpearte.

Qué fábula, qué magia pudo darte entre el verdor la gracia ciudadana: una distinta luz cada ventana, una lanza el maíz por cualquier parte?

Te pienso aquí y te sé en la tierra mía. Era una vez… Y nadie me creía. Pero yo te he tenido, y he tocado

tu piel que bajo el cielo se serena: aquí, Carranques, dos labios de arena, allí, Candás, como un navío anclado.