Soneto a una muchacha enamorada

Soneto a una muchacha enamorada

Si de algo supe fue de amor. Lo digo con miedo, con ternura, con futuro para rendir mi cuenta. Sí; lo juro: si de algo sé es de amor, y él es testigo.

El es a un tiempo apoyo y enemigo, él lo más miserable y lo más puro. a ti te acecha en tu desvelo oscuro, y yo, sólo, entre sueños, lo persigo.

Pero, aunque sé de amor y nadie sabe tanto de amor, ni amor mismo, no cabe en otro amor mi tiempo y mi amargura.

Desde tu amor no sabes tu del mío. Ni yo del tuyo sé. No sabe el río del agua pura y niña de la altura.