Tú eres el corazón con lo vivido; en ti está todo lo que atrás vamos dejando, lo que hemos ido con pasión amando, definitivamente ya perdido.
En ti vemos las gracias que se han ido, los paisajes y el cielo de ayer, cuando las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido.
Pero vives y estás: claro y pequeño, miras aquellos prados, aquel sueño tan lejano, las rosas de aquel día.
Crees que puedes cambiar toda la suerte y, aunque vamos derechos a la muerte, vives de lo pasado todavía.