¿Quién me compra una naranja?

¿Quién me compra una naranja?

A Carlos Pellicer

¿Quién me compra una naranja para mi consolación? Una naranja madura en forma de corazón.

La sal del mar en los labios, ¡ay de mí! la sal del mar en las venas y en los labios recogí.

Nadie me diera los suyos para besar. La blanda espiga de un beso yo no la puedo segar.

Nadie pidiera mi sangre para beber. Yo mismo no sé si corre o si se deja correr.

Como se pierden las barcas, ¡ay de mí! como se pierden las nubes y las barcas, me perdí.

Y pues nadie me lo pide, ya no tengo corazón. ¿Quién me compra una naranja para mi consolación?