Corazón que te hieren

Corazón que te hieren

Corazón que te hieren con una rama verde.

Llegó a mi lado. Era el momento más fuerte que el recuerdo. Es hoy todo inolvidable. El verde de los álamos es vida. Los cielos tienen azul de amor sereno que aún ignora la muerte.

Llega a mi lado. Trae una rama. (Parece la verde primavera que entre sus manos duerme.) Oh, qué felicidad. Las brisas, cómo mecen. Ella saca a las flores de su encanto silvestre. Ella toca de gracia el áspero presente.

Llega a mi lado. Trae una rama. (Se mueve irreal: su elemento es la música. Viene quebrando los silencios maravillosamente. )

Entre sus manos es la rama una serpiente de luz, un río frágil, bandera transparente que pone en este ensueño su alegría evidente. (Por la rama comprendo que estamos vivos. Este instante no es un sueño que pasa y no nos mueve.) Es un látigo frágil, una llama en que beben nuestros ojos.

¿Por qué la ceñiste a mis sienes 40 como si fuera el único dios a quien perteneces? ¡Por qué te he preguntado si ceñiste otras sienes!

Corazón, te han herido con una rama verde. De “Con las piedras, con el viento” 1950