Yepes cocktail

Yepes cocktail

Juan de la Cruz, dime si merecía la pena descolgarte, por la noche, de tu prisión al Tajo, ser herido por las palabras y las disciplinas, soportar corazones, bocas, ojos rigurosos, beber la soledad… -¡Otro whisky? …

La pelirroja -caderas anchas, ojos verdes- ofrece ginebra a un amigo. hombros y pechos le palpitan en el reír. ¡Oh llama de amor viva, que dulcemente hieres!…

Junto al embajador de China. detrás de la cantante sueca, del agregado militar de Estados Unidos de América. Juan de la Cruz bebe un licor de luz de miel…

(Dime si merecía la pena, Juan de Yepes, vadear 20 noches, llagas, olvidos, hielos, hierros, adentrar en la nada el cuerpo, hacer que de él nacieran las palabras vivas, en silencio y tristeza, Juan de Yepes… Amor, llama, palabras: poesía, tiempo abolido… Di si merecía la pena para esto…)

El aplaudido autor con el puro del éxito, la amiguita del productor velando su pudor de nylon. las mejillas que se aproximan femeninamente: «Mi rouge mancha, preciosa…» (Mancha amor cuando en las bocas no hay amor.)

(Juan de la Cruz, dime si merecía la pena padecer con fuego y sombra, beber los zumos de la pesadumbre, batir la carne contra el yunque, Juan de Yepes, para esto… Vagabundo por el amor, y huérfano de amor…)

De “Libro de las alucinaciones” 1964