¡Manón, la de ebúrnea frente, la de cabello empolvado y vestidura crujiente, tus ojos me han cautivado!
Eco de mi amor ardiente, el clavicordio ha cantado la serenata doliente y el rondel enamorado…
¡Ven! ¡El Amor que aletea lanza su flecha dorada, y en el mar que azul ondea
surge ya la empavesada galera flordelisada que conduce a Citerea!