Me voy a Beulah a Beulah me voy a mirar al viejo rabí bailar alrededor del castaño alrededor del pozo del aprisco del lecho de Betsabé: fuente de luz fuente de piedad, zarza ardiente su pelo, zarza ardiente los ojos: ya va a girar. Y miro y miro la rueca la veleta, tornasol el agua tornasol las hojas. A Beulah llegó el rabí: nada escapa a su mirada recta, recta: obra primera del Juicio Final. Y me llama a Beulah a Beulah me llama: a dar la vuelta alrededor del ascua, la ceniza, aro del último fuego carnal: se detuvo. A mis pies reverbera un caftán, sombrero de castor, manto y filacterias. Me inclino. Me sobrecojo. Alzo el viejo espejismo del lago, arena y ceniza se deslizan entre mis dedos. Beulah Beulah el viejo rabí una llamarada, ascua en la escala.