Junto a la orilla de este mar quisiera a la sombra morir de su hermosura, entreabiertos los labios, y esta dura melancolía hiriendo el sol de fuera.
Como otro pino más de la ribera quisiera allí soñar. Allí mi impura sangre desnudará su rama oscura y allí la tendrá el aire prisionera. A flor de arena el cuerpo amortecido, allí el vívido azul de la bahía hermoseará su nombre y su latido.
Y el eco oiré, cual una melodía, de unos pies al pasar, ya en dulce olvido de tu hermosura, oh playa triste y mía.