Calles de una ciudad que desconozco con poca gente y viento y lluvia gris. Espero a quien no llega mientras altas se encienden luces en ventanas solas y una mujer pasea en una esquina. Hay ojos que me miran un instante y no saben leer palabras que no digo: “Dame otro nombre, cambia mi destino”.
De “Autorretrato de desconocido” 1979