Llueven tus ojos palomas

Llueven tus ojos palomas

somnolientas de ceniza…

Llueven tus ojos palomas somnolientas de ceniza que hieren lentamente el silencio de este ciervo de música que tengo entre los brazos.

(De Norte a Sur abre su boca el firmamento como un gran perro que tuviera dentadura de estrellas.)

Te quiero como nunca. Supón que te creciera el cabello tantas veces que fuera para mí un río navegable de pluma.

Supón mis veinte años, uno a uno en tus dedos o mi sonrisa lenta nevándote la frente.

Supón mis ojos tristes y pensativos, mudos, viendo crecer el fuego desde hace muchos años.