Tristeza

Tristeza

Todas las cosas son las mismas que ayer estaban en mi orilla: tierra inmutable y poderosa, cielo sereno y hondo arriba, piedras heladas donde el tiempo pasa lejano y nunca mira… Solo las nubes y las rosas cada mañana son distintas, como el misterio de mi carne, por una sangre enrojecida, donde las luces de la aurora rompen sus ondas cada día y en sus espumas me arrebatan flores ocultas de ceniza…

Pido las cosas que no tengo, algo que quise y no quería, un amor vago… Pero pasan todas las cosas, alma mía, como las nubes y las rosas pasan, pasan… Yo no sabía que allá en tu fondo me brotaba una tristeza sin medida, porque las cosas que yo quise cada mañana son distintas: nubes y rosas, amor vago, y esta tristeza que no es mía…