Amanecer frente al mar de Mármara

Amanecer frente al mar de Mármara

Sé que mi corazón alguna tarde recordará estas aguas quietísimas del Mar de Mármara y este liviano encantamiento azul del cielo que las sueña. Sé muy bien que mi corazón alguna tarde, en el jardín, quizá, ya del crepúsculo buscará este frescor, estos reflejos del lento amanecer que ven mis ojos. El mar, el Mar de Mármara, con buques para siempre varados en sus aguas, con buques que renuncian a cualquier travesía, quietos también sobre las aguas quietas. Los pájaros escriben con sus vuelos en la celeste página de la mañana el salmo que recito de verdad y belleza. Esta visión, esta emoción viaja ya por el tiempo hasta ese día, para dejar temblando su milagro. Entonces, me acordaré de hoy.