Giro

Giro

Como la tarde que posó una mínima caricia en tu desnudo, o el sol dando en tu vientre; como la tarde toda desprendida sobre tu seno blanco; como la tarde me detengo absorto en la maleza débil de tu voz y giro en torno a ti, como la tarde, deshaciendo este lecho que ahora esconde en su entraña tu delirio.