Argent vivo

Argent vivo

_¡Qué vida más tranquila parece llevar mi familia! -pensó Gregorio Franz Kafka

La voluntad y los apetitos… ah! Edmund Burke_ ¿Lo recuerdas? Tuvimos la Luna en la palma de la mano. Nunca otra vez la música de aquel tambalillo de la playa volverá a hacernos bailar, ni, sin que nosotros lo escuchemos, a crujir el mundo volverá. Volverá tu marido, no es mal tipo, en su jardín tu aburrimiento a colgar, y el calorcillo que alumbra entre tus muslos ¿a quién llamará? Quizá otros brazos y otros besos profundamente sentirás, y tu marido y yo quizá acabemos bebiendo solitarios en un bar, haciéndonos amigos; como es lógico evocarte nos unirá. Pero recuerda, como yo te he leído a Scott Fitzgerald nadie te lo leerá.