Embadúrnate el cuerpo, de oscuridad y de silencio, y podrás levantar la copa de los sueños.
Pasaron superpuestas ráfagas de recuerdos, y los nuevos clisés sólo quedan impresos, mientras hay luz de menta dentro del pensamiento.
Una astilla de luz, agujerea los tulipanes negros.