Sin flores y sin frutos me ha encontrado el verano otra vez
en las ramas de sangre un nido esta esperando al corazón
y un caracol o labio me recorre escribiendo un conjuro que protege de la nube del hacha del ahorcado: «sostén tu sombra al hombro que ya vendrá el amor a verte florecer 1que ya vendrá el dolor a hacerte madurar»