¿Por qué no has sido tú?

¿Por qué no has sido tú?

Todo lo que he buscado se halla en ti, y sé que estás dispuesta a quererme, si yo tiendo un poco mi mano hacia tu mano.

Cuando estaba con otras cerca de ti, queriéndolas, entrabas hasta el fondo de mi alma calladamente, pero con dominio, y allí te establecías, olvidada y presente.

Antes, pasaste a veces por mi lado y yo pensaba, aunque no lo quería, que eras tú la que yo debía haber amado, la que guardaba los tesoros que yo, gozoso y torpe, buscaba en otras minas.

Ahora sigues presente pero ya no me atrevo. He malgastado tanto tu impaciente silencio, tu ternura encerrada, tu carne, que esperaba no sabemos qué brotes de primavera retrasada y dulce… Si te dijera que te quiero no te diría bastante, y quizá este mundo de cristal y de luz que has ido edificando sobre mi indiferencia, se caería de golpe, dejándonos a oscuras.

No sabrías decírmelo, ni yo a ti. Solamente un prodigio violento y un nuevo mundo abierto ante tanta esperanza… ¡Oh, qué rabia tardía! Por qué no has sido tú?