Himno para gloriar a mi esposa

Himno para gloriar a mi esposa

«Creo en la resurrección de la carne»

Siempre que vuelve por tus ojos un viento de tus años de niña a atravesar, y te llama un paisaje que empezaste y dejaste a la mitad;

siempre que un cielo y una playa de otro tiempo, te insisten con nostalgia de allá, y querrías volver a esos recuerdos donde has muerto ya,

no llores, sino calla y oye cómo vive en tu cuerpo, cómo en tu carne va todo lo que has vivido, en tu carne que nunca morirá.

Grabado está en tus huesos cada dolor, cada ilusión que ha cruzado tu edad: por tu cuerpo de días resucitado, a Dios entreverás.

Y en esa huella de la vida, como están dos pisadas en una sola, igual la huella de mi nombre al golpe del amor ha de quedar.

Ante el Señor, tu nuevo cuerpo hará de mí más luz entre su claridad: iré en lo que fue tuyo, reflejado en tu nombre de cristal.

Y tu figura, como un cántico, cruzará de eco en eco toda la eternidad, sonando por tus hijos de rostro en rostro, por siempre jamás.

Publicado por primera vez en Ínsula n°125

De “Voces y acompañamientos para San Mateo”